lunes, 2 de abril de 2018

Tú y yo después del invierno



Corre, sal y ve en busca de un haya mágica, pero las respuestas van a seguir siendo las mismas...

<< ¿Es necesario leer este libro? SI. >>
<< ¿Me va a gustar este libro? SI. >>
<< ¿Voy a llorar con este libro? SI. >>
<< ¿Voy a llorar más de una vez con este libro? SI. SI. SI.>>

Tras “Nosotros después delas doce” las montañas de Valira se tiñen de nieve para dar paso al invierno. No solo es la estación favorita de Erin, nuestra protagonista, sino que la llegada del frio siempre significa rodearse de nuevos rostros; familias que vienen a disfrutar de las pistas de esquí, forasteros que llegan buscando trabajo para después desvanecerse con los primeros rayos de la primavera…

Trabajar en el hotel, salir con Bruno y fingir que todo va bien son algunas de las decisiones que han llevado a Erin a vivir en modo automático. ¿Elegir el camino fácil es siempre el correcto? En Valira todos apostaban a que la joven acabaría conquistando la Luna y, sin embargo, las montañas parecen haberla retenido para siempre. Durante este tiempo, Erin, ha tenido que aprender a decir adiós, dejar que sus amigos encontraran sus propios destinos, mientras en su caso, su haya mágica era quien tomaba cada una de sus decisiones ¿Elegir el camino correcto es siempre el camino fácil? Y… ¿Qué pasa con eso de arriesgar, tropezar y aprender?

Un forastero llamado Max aparecerá junto al invierno y será una de las causas que marquen el deshielo de Erin. Su sonrisa, su pasión por el chocolate, su conexión con la naturaleza… A ambos les resulta fácil estar juntos y les es sencillo convertir las risas en carcajada. Alguna cosa en común y muchas para ir sorprendiéndose a cada instante, para vivir cada segundo. Vivir. Y es que hay amores que nacen cuando menos te lo esperas y de pronto sientes como si despertaras y, sin embargo, hay otros, que llevan tanto tiempo hibernando que ni un beso de amor eterno sería capaz de romper el hechizo, de hacer que saltaran chispas. ¿Le merecerá la pena a Erin arriesgar, incluso por un amor que tiene fecha de caducidad?

Nos encontramos ante una historia de amor, pero no ante la TÍPICA historia. “Tú y yo después del invierno” es una historia que habla sobre el amor. Todavía sigo sorprendida con la maravilla que ha hecho Laia Soler, la autora, como utiliza a cada uno de sus personajes; Erin, Max, Bruno, los chicos de la quinta, entre los que quiero destacar a Ona, ya que en esta parte coge mucho más protagonismo y oye, que me ha encantado su papel. Y como decía, es un libro que va mucho más allá; nos habla de amores de verano que pasan como estrellas fugaces, romances que siguen haciendo palpitar el corazón a pesar de los años, relaciones que se quedaron en amigos, historias que ni si quiera llegaron a existir, personas que no entienden ni de edades ni de sexo, pero sí de amor… Y de verdad, es increíble como maneja cada una de estas realidades, como se llega a empatizar con estas situaciones y como da vida a cada personaje y a cada historia por corta o larga que sea sin siquiera molestar a la trama principal.

Y aparte del amor y de las menciones a Disney otra de mis cosas favoritas de esta novela ha sido ver como se ha tratado el tema de la salud mental. Tanto Erin como Max padecen ansiedad y de alguna manera Laia Soler lo normaliza y hace que vivirlo a través de los personajes sea un hecho. Se habla también de la depresión y no hay ninguna pretensión en sus páginas, más allá que la de mostrarnos una realidad y eso, es lo que más me ha gustado.
 
“Tú y yo después del invierno” se puede leer de manera completamente independiente, pero para mí, hay que vivir “Nosotros después de las doce” para que este libro sea más especial de lo que de por sí, ya es. Además, tengo que decir que El Abuelo Dubois es uno de mis mejores reencuentros literarios. Volver a saber sobre el hermano y la mejor amiga de Erin; Teo y Aurora me ha puesto muchas sonrisas tontas en la cara, pero lo cierto es que sigo teniendo debilidad por el dueño de cierto carrusel mágico que habita en la plaza del pueblo…

Laia Soler define en estas páginas la palabra “inefable” como la idea de que hay cosas que no se pueden explicar con palabras. Y yo, ahora mismo, no encuentro mejor definición que esta para “Tú y yo después del invierno”.

He aprendido tanto con este libro… y no hablo solo de datos importantes como el lugar de invención de los cruasanes que, por cierto, he vivido 23 años engañada, sino más bien a nivel personal y emocional. Empatizar con Erin ha sido muy fácil porque tenía más cosas de las que pensaba en común con ella y leer su evolución a través de las páginas ha sido como ir creciendo juntas. Y es que a veces, tenemos tanto miedo a los cambios que preferimos escondernos, que rogamos a otros que nos den consejo para que así, elijan por nosotros y eliminar con ello, todas las consecuencias… Miedo a equivocarnos, miedo a sentir demasiado, miedo a lo que el resto piense… Y el pánico a veces es tan grande que eso es lo que hace que nos acabemos alejando de lo que más deseamos. Perdiendo el rumbo y aferrándonos a lo poco que nos queda. Y repito, he aprendido tanto con este libro que de alguna manera me ha hecho más fuerte o simplemente es que ahora veo las cosas de manera distinta… Como si autora hubiese lanzado un hechizo mágico a través de estas páginas…

Y es que Laia Soler vuelve agitar su bolígrafo/varita y regresa llenando esta historia de magia y realidad. Un nuevo viaje inolvidable por la tierra de Valira con una protagonista que aprenderá a aullar a la Luna para convertirse así, en su propia leyenda.



¡MILES DE GRACIAS A LA EDITORIAL POR EL EJEMPLAR!

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